Restauración de dos candelabros monumentales de bronce. Basílica del Real Monasterio de San Lorenzo de El Escorial
Identificación de las piezas
Ubicación:
Basílica del Real Monasterio de San Lorenzo de El Escorial
Tipología:
Candelabros monumentales de uso litúrgico
Material:
Bronce y base de madera
Altura:
445 cm
Descripción general de los candelabros
Los candelabros presentan una estructura monumental compuesta por una base de pilastra decorada en cada uno de sus lados por cabezas de león con argolla en la boca. Sobre esta base se apoya un jarrón o vaso clásico decorado con guirnaldas, del que emerge el cuerpo de luces.
El cuerpo principal se compone, en su base, de dos formas arriñonadas contrapuestas con un astil central, de las que parten quince brazos de luz, diseñados en forma de tallos y rematados en arandela con base semicircular y mechero para vela. El conjunto dibuja una forma romboidal.
Cada candelabro se apoya sobre una base cuadrangular de madera.
Candelabro «El Clavel» – Uso litúrgico
Estado de conservación
El candelabro presentaba un tono verdoso no original, producido por la oxidación de la aleación del bronce a lo largo del tiempo.
Se detectaron deterioros y restauraciones anteriores realizadas en diferentes épocas, donde las fracturas se resolvieron mediante un sistema combinado de pletinas y pasadores de buril, visibles especialmente en brazos, rocallas y hojas ornamentales.
En los paneles lisos de bronce se observaron injertos metálicos en zonas con pérdida de material.
Asimismo, se apreciaban:
- Pérdidas parciales de material en platos y figuras ornamentales
- Ausencia de elementos decorativos, como piñas ornamentales
- Brazos torcidos debido a fracturas sufridas a lo largo del tiempo
- Acumulación de cera procedente del uso continuado de velas, tanto en los mecheros como en la peana
El bronce había perdido su color original debido a la suciedad acumulada, presentando manchas y picaduras asociadas a la oxidación.






Intervención realizada – Candelabro “El Clavel”
Criterios de intervención
Debido a las dimensiones, antigüedad y valor histórico del candelabro, los trabajos se realizaron en la propia Basílica, descartando su traslado o desmontaje para evitar daños irreparables.
Proceso de restauración
Se retiraron los velones para proceder a la eliminación de la capa de cera acumulada en los mecheros. Una vez limpios, estos elementos fueron recolocados.
El candelabro fue sometido a una limpieza exhaustiva, con el objetivo de retirar la suciedad acumulada y eliminar las manchas producidas por el paso del tiempo, conservando íntegramente su estado original.
Dadas las dimensiones de la pieza, fue necesario el montaje de andamios para acceder a las zonas superiores.

Los trabajos se realizaron de forma manual mediante:
- Combinaciones jabonosas de pH neutro, para disolver la suciedad
- Fricción manual con lanas “0000”, que no atacan el material y devuelven el brillo característico del bronce
La tarima de madera fue tratada con ceras nutrientes y protectoras con color.
Durante el proceso de limpieza se logró recuperar la firma original del artista y el año de ejecución:
“Opus Ioannis Simonis Ant Eapiensis – Año 1571”.
Como protección final, se aplicó una capa de barniz de laca transparente.
Candelabro “El Tenebrario” – Uso litúrgico
Estado de conservación
El candelabro presentaba un estado similar de deterioro:
- Pérdida del color original del bronce por suciedad y oxidación
- Manchas y picaduras en la superficie
- Brazos torcidos debido a fracturas y arreglos mal efectuados
- Acumulación de cera en mecheros y peana
- Restauraciones anteriores con pletinas y pasadores de buril
- El bronce mostraba un tono pardo verdoso característico de la oxidación de la aleación con el paso del tiempo.
Intervención realizada – Candelabro “El Tenebrario”
Al igual que en el primer candelabro, la intervención se realizó in situ, descartando el desmontaje.
Se llevó a cabo una limpieza exhaustiva manual, respetando el estado original de la pieza y eliminando suciedad, ceras y manchas.
Fue necesario el montaje de andamios para acceder a las zonas superiores.
Los trabajos incluyeron:
- Limpieza con soluciones jabonosas de pH neutro
- Fricción manual con lanas “0000”
- Tratamiento protector de la base de madera con ceras específica
Como fase final, se aplicó una capa de barniz de laca transparente para la protección del bronce.